¿Cuál es la verdad detrás del mito de los monitos de Meoqui?

12 octubre 2021   10:48 AM | Por Administrador
El caso de los “monitos de Meoqui” se elevó a la altura de una psicosis colectiva para los meoquenses, quienes a la vuelta de más de 30 años, aún recuerdan este episodio de la historia.
¿Cuál es la verdad detrás del mito de los monitos de Meoqui?

El 11 de octubre de 1987, unos niños que jugaban en el patio de una casa, en la calle Francisco I. Madero del Barrio Nuevo de nuestro municipio vecino, dijeron que habían visto algo extraordinario, que habían tenido un encuentro extraordinario con algo que ellos aseguraron que eran seres extraterrestres.

El 27 de octubre del año 1987, Meoqui entró a la historia con el caso de Los Monitos, unos seres con rasgos humanoides que aseguraron ver unos niños, luego de la paranoia y sicosis colectiva que se creó en aquel tiempo.

Verdad, farza, charra, fantasía o inventos de mentes infantiles

Lo cierto es que esta noticia dio la vuelta al país y al mundo, llegando a convertirse en leyenda urbana, al grado que hasta corrido se les compuso a los famosos Monitos de Meoqui.

Según los conocedores del tema, este hecho ha sido modificado y distorsionado, ya que cada quien cuenta lo que sabe o cree, y se preguntan si es leyenda, mito o realidad, pues aseguran que quienes vivieron esto quedaron muy consternados.

Mientras tanto el señor Briseño(Manuel Briseño, quien en aquel entonces era corresponsal de prensa y se encargó de cubrir la noticia, junto con el extinto Humberto Payán Franco) dijo que en aquel entonces había mucha expectación en torno a los Monitos de Meoqui, pero también había muchos quienes no lo creían, y él como reportero y fotógrafo de prensa tenía que dar a conocer lo que estaba aconteciendo, ya que la noticia pronto prendió en el estado, luego en el país e incluso a nivel internacional.

Salieron de la tierra en Barrio Nuevo

Algunas personas afirmaban que los monitos salieron de la tierra precisamente por la cueva que estaba en el patio, eran tiempos de lluvia y salían como las ranas cuando llueve mucho, su apariencia era parecida a esos animales, por ello existen versiones de que los muchachos fantasearon y todo fue algo de “niños”.

Sin embargo, uno de los días que salieron los monitos a jugar, tuvieron un desencuentro con los niños y uno de ellos recibió un chorro de agua y en respuesta el monito se defendió y tocó al niño en un brazo y prácticamente lo quemó, se comentaba que era un tipo de sustancia química y/o veneno, tal fue el dolor que el pequeño sintió, que tuvo que ser llevado a la Cruz Roja, instalaciones muy cercanas en aquel tiempo a la casa donde salían los famosos monitos.

Ahí en la Cruz Roja fue atendido por varios socorristas y por el médico en turno, los niños contaron su versión y describieron a los monitos, el diagnóstico fue   que era algún tipo de veneno que había herido al infante, los socorristas se impresionaron por los hechos y comentaron lo sucedido con algunos medios de comunicación, ya que tenían contacto con ellos, sobre todo en los noticieros.

Fue en esta casa donde los extraños "monitos" fueron vistos. 

 

El relato de los niños

 

Según recuerda el profesor Armando Navarrete González, cronista de Meoqui: Sergio Alonso Lira Robles de catorce años de edad, su hermano René de doce, y los niños Mario Cosme y José Damián Alvídrez Payán, dijeron que habían visto descender sobre el patio una luz “azul rojiza” que les indujo un estado de adormecimiento. Otro día en que jugaban en la casa de los Alvídrez Payán, unos “hombrecitos” salieron de cuatro hoyos. De acuerdo a la versión de los niños, ahí se desmayó Alberto Alvídrez, y al intentar correr los otros, los detuvo la voz de los “monitos”, quienes los convencieron de que no se fueran.

“No nos tengan miedo”, les habrían dicho, “nada les va a pasar”.

Desde ese día, el contacto de estos niños y los “hombrecitos” fue frecuente. Los supuestos extraterrestres nunca les dijeron de dónde procedían, ni qué es lo que buscaban en el contacto con los humanos. Los niños dijeron que sus contactos extraterrestres pretendían estudiar la Tierra y las costumbres de sus habitantes.

Los niños de esa raza no caminan, vuelan y se mueven con facilidad”, dijeron. Tienen además la capacidad de aparecer y desaparecer a voluntad y de opacarse con la luz de las lámparas.

En las cuevitas de donde salían, los niños escuchaban murmullos, probablemente en la lengua materna de estos visitantes.

Los “monitos de Meoqui” tenían nombres

Y eran nombres conocidos de la gente: eran Hugo, Pancho, Gaspar, Edgar y Crispín, nada fuera de este mundo. Cuando se conoció el suceso, las gentes de Meoqui y la región se congregaron en la vivienda y muchos pasaban incluso al patio, con toda clase de preguntas.

Como sapos, de ojos saltones y luz en el pecho

Trascendió tanto que en poco tiempo la versión de los hechos recorrió el mundo y después fue una vorágine de tinta y letras además de dibujos, describiendo a los famosos monitos, la noticia traspasó fronteras y capturó la atención de muchos países en el mundo.

Algunas versiones de las personas que estudian el fenómeno OVNI, a través de los medios de comunicación, afirmaban que los monitos recibían mensajes de extraterrestres y los monitos contestaban para la orientación de las naves en el espacio, muchas personas estudiosas del fenómeno OVNI comentaban de hechos similares que habían sucedido en otros países como: Colombia, España, Francia, México entre otros y que Meoqui figuraba como un hecho que confirmaba la presencia de seres extraterrestres y que los monitos eran auxiliares o parte del fenómeno OVNI.

Otra versión de este caso en Meoqui, fue que los niños vieron descender una nave, con una gran luz que les provocó mareos, y que después de ese día aparecieron los monitos en la casa del Barrio Nuevo, con apariencia de ranas, ojos saltones y redondos, vestidos de blanco y del pecho despedían luz, su desplazamiento era a ras del suelo flotando, y su estatura no mayor de 20 centímetros lo que a cualquier persona podría impresionar.

Psicosis colectiva

Había gente que aseguraba que los habían visto, pero le voy a decir una cosa, este acontecimiento vino a resaltar mucho la actividad de Meoqui y ya no podía uno ir a una oficina de boletos y pedir uno a Meoqui o decir que era uno de aquí porque luego, luego lo relacionaban con Los Monitos, por lo que yo no decía que era reportero, para que no anduvieran pregunte y pregunte y ya estaba cansado de que toda la gente quería saber cómo eran los extraterrestres”, refirió Manuel Briseño.

Según algunas notas aparecidas, se menciona que uno de los entonces niños que vieron a los monitos murió ya, conocido como Willy y hermano de la hoy activista Daneyra Lira Robles, que en aquel entonces tenía 15 años de edad y estaba en la Preparatoria.

Recuerda Daneyra que una noche le hablaron para que fuera a ver a los mentados monitos, pero no les hacía caso a los niños que se juntaban a jugar. Aseguró que uno de los monitos mordió a Willy que tenía 12 ó 13 años.

Lo agarramos y lo llevamos a la Cruz Roja. Traía el dedo como cuando va uno a la nuez: negro, como quemado”.

Dijo que Paco Valenzuela, entonces socorrista, fue quien atendió al niño a quien no lo sacaban de la versión de que lo había mordido un monito. Subrayó que Paco puso a los niños que vieron los monitos en diferentes lugares y les dio papel y colores y todos dibujaron seres muy similares a estos hombrecitos de rasgos humanoides. Aseguró que los tres hicieron el mismo dibujo y ahí fue donde se hizo grande la cosa y con tanta gente que acudía a la casa la familia se sentía acosada y esa es la parte que a él le tocó, pero no vio a Los Monitos.

ENIGMAS Y MISTERIOS: LOS MONITOS DE MEOQUI

 

Agregó que su papel fue sacar a la familia del centro de la atención. “Yo cuando fui había como cien gentes. Era un romerío”.

Resaltó que hace 34 años a él lo entrevistaron en el Canal 44 de Ciudad Juárez, de Televisa y de un Canal de los Estados Unidos, por lo que tuvo que hacerse entender en inglés y  con un periodista italiano que utilizó traductor, aseguró que él no vio a los monitos, solo la sicosis que se formó.

Llegó a mencionarse en su momento que incluso hubo rastros de aparición y huellas como las marcas encontradas en las paredes de una habitación, pero aún mucha gente no lo cree.

Este hecho sucedió en lo que es ahora la colonia Barrio Nuevo, y cuentan que los que presenciaron a los monitos fueron Mario Cosme Alvídrez Payán, quien en ese tiempo tan solo tenía 7 años de edad, Sergio Alfonso Lira Robles, mejor conocido como Willy y Javier Valenzuela Solís.

Mario Cosme Alvídrez Payán tan solo tenia 7 años cuando fue testigo de este enigmático encuentro

 

Mario Cosme Alvídrez en una entrevista mencionó que aquella fue una gran experiencia vivida, pero que desgraciadamente la información se ha alterado, distorsionado. Señalaron notas de la época que ellos tuvieron la oportunidad de ver a los “Monitos”, con rasgos humanoides, cuando aparecieron en las afueras de su casa mientras jugaban y sus padres se encontraban dentro y se disponían a salir cuando esto pasó.

Mario y Willy llegaron a contar que esto realmente ocurrió y fue impresionante, porque en sus mentes inocentes jamás les pasó que podrían vivir algo así, pero ellos así como los habitantes que lo vieron, recuerdan haber observado estos fenómenos que hacían movimientos extraños y tenían la forma de ser humano pero mucho más pequeños.

La investigación

En información investigada se registró que los entonces niños Sergio Lira y Javier Valenzuela, estaban jugando cuando de pronto se pusieron a observar algunos agujeros en el suelo y de ellos salieron cinco seres de quince centímetros de altura.

Llegó mencionarse que las criaturas -que hablaban español- les dijeron a los niños que se encontraban en Meoqui porque les gustaba el clima y porque querían realizar varias pruebas, así como observar el comportamiento de los habitantes de la región.

ENIGMAS Y MISTERIOS: LOS MONITOS DE MEOQUI

 

Trascendió que Los Monitos de Meoqui, como le decían los niños, eran delgados, de piel blanca y cara redonda, poseían grandes ojos de color rojo y su nariz apenas se distinguía, la boca era una línea horizontal y al hablar prácticamente no la abrían, no tenían orejas y sus cabellos eran de color amarillo, cortos y puntiagudos, en el pecho tenían un círculo rojizo, sus manos y sus pies parecían las patas de un batracio y sólo tenían tres dedos.

En información que aparece en la red, se mencionaba que Javier Valenzuela se había trasladado a vivir a la ciudad de Delicias, pero aún mantenía contacto con la única persona que le podía creer lo que vieron tiempo atrás, su amigo Sergio, quien además fue testigo del suceso. Decía que los seguía viendo, pero los seres no dejaban que se lo dijera a nadie más e incluso éstos se volvían invisibles cada vez que les quería tomar una foto o cuando llamaba a alguien para que los viera.

Afirmaba que estaba a punto de quedar loco porque los encuentros a veces eran todos los días y no sabía con qué fin, pues sólo le decían que en un momento determinado se lo llevarían.

Sucesos similares en otros países

A varios vecinos de Meoqui, les tocó escuchar una conferencia de ese tiempo, de unas personas estudiosas de la parapsicología que vinieron de Torreón, Coah.

En esa conferencia explicaron que en otros países y ciudades han ocurrido casos similares, como en Colombia, Perú, España y Francia y aquí en México,  además de Meoqui, ocurrió en Durango en un lugar cercano a la capital, donde encontraron incluso viviendas muy parecidas a las nuestras, pero de pequeñas dimensiones, para seres no mayores de 20 centímetros de altura, y que los habitantes al saber que su comunidad fue descubierta, huyeron sin conocer su paradero actual. 

La cultura o sub cultura del fenómeno OVNI existe, que los niños que contaron su historia existen y confirman qué  sucedió, en la actualidad son adultos, los socorristas y el médico que atendieron a los niños existen, los anuncios y las frases del fenómeno OVNI por los medios de comunicación, existen, en las hemerotecas privadas y públicas, hoy a más de 30 años de haber sucedido este fenómeno de Los Monitos de Meoqui, los recordamos con especial interés ya que sucedió aquí, fenómeno que nos puso en el mapa internacional y muchos nos dicen la “Tierra de Los Monitos”, Meoqui, Chih.

 

¿Ya conocían la historia de los monitos?¿Fantasías de niños o seres de otra galaxia con un plan bastante elaborado para pasar desapercibidos?

Muere el reportero gráfico Manuel Briseño Herrera | La Opción de Chihuahua

El maestro de la lente Manuel Briseño Herrera y encargado de retratar el acontecimiento, originario del estado de Veracruz falleció en 2020. De la noticia mencionaba que en aquel entonces hubo muchas críticas para él y para El Heraldo y el Novedades, que es donde apareció la noticia.

Entrevistas: https://www.youtube.com/watch?v=vhbD1FKnlq0